05 de Julio 2007 - Crímenes de Lesa Humanidad
De acuerdo al Estatuto de Roma, tienen que haberse cometido de conformidad con «la política de un Estado o de una organización » . Por consiguiente, pueden cometerlos agentes del Estado o personas que actúen a instigación suya o con su consentimiento o aquiescencia, como los «escuadrones de la muerte». Asimismo, pueden ser cometidos de conformidad con la política de organizaciones sin relación con el gobierno, como los grupos rebeldes.
Atentado Terrorista contra los Generales Gustavo Leigh Guzmán y Enrique Ruiz Bunguer
Miércoles 21 de marzo de 1990.
Aproximadamente a las 11 horas de esa mañana, irrumpen en la oficina de corretaje de propiedades de Gustavo Leigh, dos individuos que haciéndose pasar por clientes, desenfundan armas cortas de grueso calibre e inician tiroteo contra ellos. El primero en ser alcanzado por los proyectiles es el General Enrique Ruiz, quién cae abatido con dos o tres impactos en su tórax que perforan el hígado, páncreas y vaso, perdiendo el conocimiento. Casi simultáneamente, el segundo hombre, ingresa a la oficina de mi padre y descarga cinco tiros a una distancia de 2,5 metros. Uno de los proyectiles impacta en el tabique nasal, destruyendo su ojo derecho. Al tratar de protegerse con sus brazos, recibe otros tres impactos que pulverizan sus codos, sin perder en ningún momento la conciencia.
Se produce gran conmoción en el edificio, comienza a salir gran cantidad de gente de las oficinas, locales comerciales, consultas médicas y clínicas dentales.
Ambos terroristas abandonan la oficina con sus armas en la mano, caminan por el pasillo y bajan por las escalas los cuatro pisos que los separaban de la salida. Una vez afuera, caminan tranquilamente hacia la esquina de Luis Thayer Ojeda con Providencia, distante a unos cien metros, donde abordan un taxibús. Son observados por un gran número de testigos, quienes manifiestan que eran jóvenes de entre 25 y 30 años. Uno de ellos de 1,80 metro de estatura, delgado, moreno, de pelo negro, largo y liso. Además usaba lentes ópticos, chaqueta gris. El otro de 1,65 metro de estatura, aproximadamente, de chaqueta burdeo.
El periodista Francisco Poblete, del diario La Época, el día 22 de marzo escribía:
“Pese a lo anterior, consultadas otras personas, afirmaron que uno de los sujetos vestía de azul, y el otro, un vistoso polerón de tono naranjo. La existencia de numerosos testigos confundió en un primer momento tanto a Carabineros, como a los medios periodísticos”.
La Corte de Apelaciones de Santiago designa como ministro en visita al magistrado Mario Garrido Montt, de la Séptima sala de ese tribunal, para que investigue los hechos.
Secuelas:
Mi padre, pierde su ojo derecho y 70% de la movilidad de sus brazos.
Don Enrique Ruiz, pierde el 100% de la funcionalidad de su mano derecha.
Ambos deben retirarse de la actividad laboral e integrar las huestes de cesantes.
El 22 de enero de 1992, tras asaltar un camión de transporte de valores de la empresa Prosegur, cae herido Pablo Muñoz Hoffman (miembro del Frente Manuel Rodríguez). Mi padre, al ver su fotografía en los periódicos, lo reconoce como la persona que le hizo los disparos, recordemos que lo tuvo sólo a 2,5 metros de distancia y nunca perdió su conciencia.
Al dar cuenta al ministro en visita Mario Garrido M., este le manifestó que no podía procesar a Pablo Muñoz H. porque no había más testigos que él.
Pablo Alberto
Muñoz Hofmann

C.I.: 11.550.571-8
Fecha de nacimiento: 29 de junio de 1970
Acusado por el asesinato del Coronel, señor Luis Fontaine; por el homicidio frustrado al General, señor Gustavo Leigh Guzmán y por el asalto a dos pagadores de la Empresa de valores "Prosegur". Se fuga de la Cárcel de Alta Seguridad en helicóptero.
Actualmente está libre en Brasil y prófugo de la justicia chilena.
Gustavo Leigh Guzmán fallece el 29/9/1999, siendo sobreseído de los juicios que se le seguían.
Enrique Ruiz Bunguer, tiene 81 años de edad y continúa procesado. A la luz de los acontecimientos, es muy probable que vaya a la cárcel por ser considerado un peligro para la sociedad.
Una vez más, queda demostrado que los delitos de Lesa Humanidad, sólo se aplican a personal de la Defensa. Con montajes de parafernalias que sirven de pantomima para cubrir, blindar y proteger a gente de su misma afiliación política.
En un estado de derecho sin voluntad y justicia, se puede esperar cualquier cosa.
Gustavo Leigh Yates
Comandante de Escuadrilla ( R )