05 de Agosto 2007 - Carta del General Hernan Nuñez M al Senador José Antonio Gomez.
Para nuestros asociados y simpatizantes civiles publicamos esta carta de uno de los nuestros que representa una situación que debe conocerse . Cada día se están escuchando voces mas descontentas ante la actitud insolente y arrogante de quienes tienen el Poder . Nos adherimos a este sentimiento de frustración y malestar y reiteramos una vez mas el orgullo de ser soldados ,veteranos del 73 y haber participado en el mejor Gobierno que ha tenido nuestra Patria ..........Chile , Mi Patria !!!
Senador
JOSE ANTONIO GOMEZ
Presente
No puedo dejar de sorprenderme por sus recientes declaraciones en las que manifiesta sus deseos que los militares condenados debieran cumplir sus condenas en Punta Peuco y no en el Penal Cordillera. No sé si UD. ha visitado algunos de las dos cárceles o se deja llevar de oídas por todo lo que la prensa mal intencionada publica.
De todas maneras, pensé que con tal cantidad de asesores “expertos en Gendarmería”: Soledad Alvear, Osvaldo Puccio y creo que usted mismo – pagados con platas de todos los chilenos -
podrían haber mejorado la calidad de todas las cárceles de Chile y no, por tratarse de militares, “nivelar para abajo” con la cruel intención, como lo quisieran todos sus correligionarios de la Concertación, de tenerlos encerrados en mazmorras al igual que en el idílico régimen cubano.
Mal que mal usted construyó Punta Peuco y también se ha encargado de llenarlo por cuanto, si no me equivoco, es uno de los ideólogos del embuste jurídico del “secuestro permanente”. Gracias a esta ficción, cientos de militares han sido encarcelados, sometidos a procesos, presionados y perseguidos, se han destrozado cientos de familias y ha obligado a varios a quitarse la vida.
Finaliza todo este cuento mediático que tanto le gusta, con una frase en su entrevista en radio Cooperativa, para el bronce: “para los efectos de la igualdad ante la ley, existiendo este Penal, debieran ser trasladados ahí”.
Le voy a contar una historia, ya que usted habla de privilegios e igualdad.
Hace dos años llevé a mi esposa moribunda, con un cáncer atroz, al Hospital Militar, dónde en su calidad de cónyuge de uniformado le correspondía atenderse. Llegué a “Urgencia” con ella en camilla y a pesar de sus tremendos dolores la dejaron en un pasillo, con una chata en el pecho, sin atención, porque el doctor manifestó que se estaba preocupando de alguien con más privilegios que yo, un simple general retirado. Nunca se me ha olvidado y jamás obtuve respuesta.
Se lo digo porque en el Parte Médico que nos llega a todos los militares, su distinguida madre figura dentro de los pacientes de nuestro establecimiento hospitalario. La verdad es que es un honor para nuestros médicos y personal del Hospital Militar y habla muy bien de la calidad de la atención sanitaria. Una garantía para todos nosotros. Dios quiera y se lo deseo de todo corazón que se recupere ¡No sabré yo lo que es sufrir en un hospital!
Pero, “en virtud de la igualdad” ¿Por qué no llevó a su señora madre al JJ. Aguirre o al Barros Luco, al igual que todos los chilenos? ¿Quién de los nuestros, oficiales, suboficiales, clases, que han impuesto toda su vida para SU hospital, habrán sido postergados para darle prioridad a su distinguida señora madre? A lo mejor les pasó lo mismo que a mi pobrecita mujer.
Este país es un pañuelo. Todos nos conocemos, todo lo sabemos, y uds. insisten en tener un país dividido. Por eso senador, no ande "A Dios rogando y con el mazo dando” y no se le olvide que, como cantan “Los Tigres del Norte”: “Aunque la cárcel sea de oro, no deja de ser prisión”.
Fdo. Brigadier General (R) HERNAN NUÑEZ MANRIQUEZ